EL NIÑO MELOOOOOOOÓN… – El otro día estaba en la frutería del mercado esperando mi turno… y esperando… porque no sé qué pasa con esa frutería pero siempre hay gente haciendo cola, voy a tener que estudiar el motivo de su éxito… Iban por el número 50 y yo tenía el 79, menos mal que hay cuatro personas atendiendo… Y encima la fruta no es para mí, porque yo no consumo demasiada (niños, no hagáis esto en casa).

Pues mirando el puesto del mercado, colocadito todo, empecé a pensar en los nombres de las frutas y hortalizas y me dí cuenta de que tengo una teoría al respecto: “PODEMOS SABER A QUÉ SE HA DEDICADO TRADICIONALMENTE UN PAÍS OBSERVANDO EL CAMPO EN EL QUE EXISTEN MÁS EXPRESIONES POPULARES”.

En el caso de España, creo que la agricultura es ese campo, nunca mejor dicho…

Y es que numerosas frutas, hortalizas, flores, árboles y vegetales en general tienen su expresión y su significado en español…

Y si no me crees puedes irte a freír espárragos, porque me importa un pimiento

Y es que, en el caso de importar, tenemos varias hortalizas que no nos importan nada, da igual que te importe un pimiento, un rábano, un pepino o un comino aunque no es lo mismo que te importe a que lo seas, porque ser un comino no es precisamente estar como un roble.

Y te puedes ir al quinto pino a para buscarte los garbanzos o las habichuelas y hacer tus pinitos, porque en todas partes cuecen habas… o puedes quedarte ahí plantado como un ficus o subirte a la parra, que no es lo mismo que estar en ella.

Y no es lo mismo ser que tener, en el caso del ser, casi todas las acepciones no son demasiado buenas… puedes ser un tonto el haba, o un calabacino, o ser un animal de bellota, o un boniato, o ser un cactus o un cardo, o un lechuguino, un melón, membrillo, o un repollo… y las cosas pueden ser una castaña (si es pilonga peor), o la manzana de la discordia o del pecado, o una patata, que dependiendo de si es patata caliente o no, cambia el significado…

Pero no todo el monte es orégano, y entre col y col, lechuga, por lo que se puede ser un vegetal y salir como una rosa, hecho un roble y ser la guinda del pastel, o el perejil de todas las salsas o estar fresco como una lechuga, o ser la pera, o una perita en dulce, o un coco que, dependiendo del contexto, puede ser un cerebrito, un tío feo o el monstruo que asusta a los niños desde tiempos inmemoriales. Al coco, además, también le puedes dar, al igual que a la castaña

En cuanto a nuestros órganos más íntimos, parece que los vegetales han encontrado tierra fértil para crecer como champiñones… Así, a los que nos gustan las mujeres, nos suelen gustar también las peras, los melones, los higos, las brevas, las berzas y los pomelos

Y si lo que te gustan son los hombres, el caso de los órganos íntimos no se queda en agua de borrajas, y seguro que también te gustan los mangos, los nabos, los espárragos, los nardos, los plátanos y las bananas

Aunque, seamos del sexo que seamos, a veces nos pegamos una chufa o una castaña y nos dan calabazas, por lo que no podemos dormimos en los laureles y tenemos que estar siempre en el ajo y no pedir peras al olmo porque nadie nos va a sacar las castañas del fuego. Tenemos que saber que somos canela fina y no hacer el canelo, ni ponernos como tomates cuando nos hagan daño en la patatita y nos dejen hechos un higo, con los sentimientos como un patatal porque a veces son lentejas y da igual lo que hagas porque la otra persona que si quieres arroz, Catalina…

Así que lo mejor que puedes hacer es dejar de ser un seta, coger la alcachofa, pegarte una ducha, ponerte tu camisa kaki del año de la pera, tus medias o calcetines sin tomates y salir a dar una vuelta a la manzana a buscar a tu media naranja, confiando encontrar un trébol de cuatro hojas, luciendo palmito y hacer piña con tus amigos…

Ya verás como así encuentras a tu flor de loto, que tendrá la piel de naranja o de melocotón y la boquita de piñón o de fresa, y el pelo de escarola y la puedes encontrar nada más salir, pero no caerá esa breva, y lo más probable es que te diga que naranjas de la China, pero tú no desistas, tú a piñón fijo, que la mancha de mora, con otra verde se quita y esa persona seguro que no vale un pimiento

Y da igual que te llames Clementina, Rosa, Violeta, Hortensia, Azucena, Jazmín, Verónica, Camelia, Pensamiento, Begoña (Begonia), Margarita, Amapola, Jacinto, Flor, Melisa, Valeria (Valeriana) o que seas narcisista, aún sin llamarte Narciso, porque al fin y al cabo son habas contadas y, como sabes, a todos se nos va a pasar el arroz y nos vamos a quedar como una pasa

Así que, aprovecha y ten todos los “oréganos” que puedas mientras haces el amor, que al final, todos vamos a acabar criando malvas