TEORÍA DE LAS MAREAS CEREBRALES




LA GRAVEDAD Y LA LUNA NO SÓLO AFECTAN A LAS MAREAS – Como todos sabéis, el cerebro tiene dos hemisferios, el derecho y el izquierdo. Y, aunque tampoco venga demasiado al caso, el hemisferio derecho controla la parte izquierda del cuerpo y el hemisferio izquierdo controla la parte derecha del cuerpo, excepto en el caso de los oídos, donde se le acabó el cable a Dios, y tuvo que acortar, dejando que cada oído fuese controlado por el hemisferio más cercano, el que está en su lado…

Es también conocido que la parte derecha del cerebro es la encargada de la intuición, de la creatividad, de las emociones, de la memoria visual, de la imaginación… y la parte izquierda del cerebro se encarga de la parte verbal, del análisis, de los razonamientos lógicos, de las matemáticas… Como curiosidad, fijaos en el oído que utilizáis cuando habláis por teléfono. Seguramente, dependiendo de lo que estéis hablando y con quién estéis hablando, utilicéis un oído u otro…

Pues tengo una teoría al respecto y es que “LA GRAVEDAD POTENCIA LAS FUNCIONES DEL HEMISFERIO DERECHO DEL CEREBRO O DEL IZQUIERDO A NUESTRO ANTOJO”.




Normalmente, mis teorías se demuestran de forma lógica pero, en este caso, podéis comprobarlo vosotros mismos de forma empírica. Basta con que, cuando os vayáis a dormir, os fijéis en qué pensamientos atormentan vuestras pequeñas cabecitas… He comprobado en incontables ocasiones que, cuando estás en la cama tumbado, tienes pensamientos que pueden atribuirse de forma clara a uno de los dos hemisferios. Cuando os pase esto, es decir, cuando estéis en la cama con la cabeza de lado y estéis pensando en algo, determinad a qué lado pertenecen esos pensamientos.

Si son pensamientos lógicos, del trabajo o analíticos, comprobaréis que vuestra cabeza está apoyada en el lado izquierdo y si son pensamientos imaginativos, irreales, intuitivos, creativos… veréis que estáis durmiendo mirando hacia la izquierda, de forma que es el lado derecho del cerebro el que está apoyado en la almohada.

¿Por qué pasa esto? Pues muy sencillo, cuando apoyamos la cabeza de un lado en la almohada, la sangre, que se ve afectada por la gravedad, como todo, tiende a acumularse en el lado del cerebro que tenéis más cerca del suelo y al corazón le cuesta más hacer llegar sangre al otro hemisferio, que se encuentra un poco más elevado, es decir, que está arriba, porque tiene que luchar contra la fuerza de la gravedad.




En mi caso es mucho más palpable porque cuando me tumbo de lado, con la cabeza que tengo, la parte que queda arriba está muy arriba, por sus dimensiones. En numerosas ocasiones me he tumbado mirando a la derecha, con el hemisferio izquierdo pegado a la almohada, y me he tirado horas sin poder dormir pensando en el trabajo, entonces me he dado la vuelta y los pensamientos han cambiado radicalmente. Incluso, aunque siguiera pensando en el trabajo, los pensamientos que tenía eran bastante imaginativos, haciendo que mis jefes se volvieran calabazas, por ejemplo, cosa que me dejaba mucho más tranquilo y que me permitía entrar en el universo de Morfeo de forma mucho más rápida y placentera…

Así que tened cuidado con el lado de la cama en el que dormís porque de eso depende los sueños que podáis tener… Y si dormís boca arriba (yo soy incapaz) seguramente apliquéis soluciones creativas a problemas lógicos porque vuestra sangre estará repartida uniformemente entre los dos hemisferios cerebrales. Así que, aunque siempre durmáis de un lado, probad de vez en cuando el otro lado de la cama.




4 Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies